IPEC DICIEMBRE 2011

Los consumidores chilenos terminan el año 2011 con visión pesimista. Índice IPEC llega a 44.8 puntos en diciembre.

En el 2011 predominó un ánimo oscuro. La confianza de los consumidores se mantuvo en niveles pesimistas durante prácticamente todo el año. El índice IPEC cierra el año con 44.8 puntos, 1.6 puntos menos que noviembre. Como se sabe, cuando el índice está por debajo de los 50 puntos es que existen más personas pesimistas que optimistas. Con este resultado, se completaron 11 meses consecutivos por debajo de la línea de optimismo. 
El resultado de diciembre  viene a confirmar una tendencia que comenzó   en enero de 2011: un generalizado escepticismo de los consumidores en sus evaluaciones económicas,   y un distanciamiento entre las cifras económicas duras (entregadas por las autoridades) y las percepciones de los consumidores. Esta “paradoja del 2011”, como la hemos denominado en este informe, es un hecho inédito en los más de 30 años de historia del Ipec, que comenzó a aplicarse desde 1981 y por tanto acumula ya un conjunto de ciclos económicos bastante extremos. 
Las percepciones frente a la evolución futura del país (a 5 años) disminuyen en 3.4 puntos   cerrando 2011 con 28.8 puntos. Una hipótesis posible es que el elevado nivel de incertidumbre  al finalizar el año respecto a la economía mundial,  está golpeando las expectativas de nuestros consumidores respecto a la evolución de la economía.
 
El clima de desconfianza que muestra el Ipec al finalizar el año, se relaciona con dos variables clave: a) Las perspectivas de empleo se mantienen bastante débiles (el índice de perspectivas de empleo cierra el año en 43.8 puntos, 6.2 puntos bajos de la línea de optimismo)  y b) Se observa un mayoritario temor inflacionario (un 57% de la población cree que el precio de las cosas subirá “mucho” dentro de los próximos 12 meses). Este último indicador, creemos, se relaciona a las persistentes alzas en el precio de los alimentos  y combustibles que se han observado durante el año.
En suma, 2011 termina con una percepción negativa de la situación económica del país y personal. Llamamos la atención sobre el creciente distanciamiento que se observa entre las cifras económicas oficiales y las percepciones   de las personas. El fenómeno, debiera ser preocupante.


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