Expectativas de inflación implicarían una mayor disposición al gasto

Estudio sugiere que quienes esperan un aumento de inflación incrementan su disposición a gastar, especialmente en bienes durables.

Las expectativas de inflación tienen una influencia particular sobre el gasto de los hogares, los que empiezan a considerar la posible alza de precio en sus decisiones de consumo y ahorro actuales, de acuerdo a un estudio realizado conjuntamente por investigadores del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT), la Universidad de Chicago, la Universidad de Maryland y GfK.  

La investigación constituye la primera evidencia científica de que las expectativas de inflación más altas tienen una influencia positiva en la disposición a comprar, sobre todo bienes durables, tales como casas, automóviles y aparatos electrónicos.

Relación entre la inflación esperada y una mayor disposición a gastar

El estudio utiliza un experimento natural. En noviembre de 2005, el gobierno de Alemania anunció un aumento del IVA en tres puntos porcentuales para ser efectiva en enero de 2007. Este inesperado anuncio elevó las expectativas de inflación en 2006 y la inflación real en 2007. El Profesor Michael Weber del Booth School of Business de la Universidad de Chicago, explicó: "Un aumento del IVA aumenta los precios de consumo futuros, y los hogares ajustan sus expectativas de inflación previendo el aumento de los precios. El hecho de que este anuncio fue inesperado y se produjo de forma independiente de las futuras expectativas económicas permite establecer un efecto causal entre las expectativas de inflación y la disposición a gastar".

El estudio analizó cómo la propensión a comprar de los consumidores alemanes cambió antes y después de este anuncio sorpresa, utilizando a los consumidores del Reino Unido, Suecia y Francia como grupo de control.  

Antes de que el gobierno alemán anunciara el aumento de IVA en noviembre de 2005, las tendencias de expectativas de inflación y la disposición a comprar fueron similares en ambos grupos. "Por tanto, podemos suponer que los consumidores alemanes se habrían comportado de manera similar a los consumidores de los países de control si no se hubiera producido la subida del IVA anunciada", dijo el doctor Daniel Hoang del KIT.

"Sin embargo, directamente después del anuncio, las expectativas medias de inflación en Alemania se desacoplaron considerablemente de las del grupo de control. Además, la disposición a comprar de los consumidores alemanes aumentó considerablemente en comparación con la del grupo de control".

"En enero de 2006, esto es, a menos de dos meses después del anuncio de la subida de impuestos, pero todavía 12 meses antes de que los precios de los bienes aumentaran, la disposición a comprar en Alemania aumentó de forma significativa en comparación con el grupo control. Este efecto alcanzó su peak en noviembre de 2006. En este tiempo, la disposición a comprar productos de alto valor fue superior al 33 por ciento en los hogares alemanes que para el grupo de control ", dijo Rolf Bürkl, Experto en Clima del Consumidor de GfK.  En enero de 2007, cuando el IVA efectivamente aumentó, tal como se anunció previamente, las compras cayeron a casi el mismo nivel que tenían antes del anuncio de la subida de impuestos.

"Los consumidores tienden a estar más dispuestos a gastar dinero en productos de alto valor si se les da una razón para asumir que estos productos serán más caros en el futuro", explicó Bürkl. Como resultado, los consumidores que esperan una mayor inflación son un 8 por ciento más propensos a comprar bienes duraderos. Esta correlación es aún más pronunciada entre los consumidores que viven en ciudades y tienen un nivel relativamente alto de educación e ingresos.

Implicancias prácticas

"Los bancos centrales de todo el mundo están actualmente tratando de aumentar las expectativas de inflación de los consumidores a través de la política fiscal no convencional, y de ahí su disposición a gastar", dijo Michael Weber de la Universidad de Chicago. "La compra actual de cantidades masivas de bonos por parte del Banco Central Europeo es uno de los ejemplos más sobresalientes de estos esfuerzos. Sin embargo, hasta ahora no había evidencia científica sobre un efecto causal de las expectativas de inflación en la propensión a comprar".

Las conclusiones del equipo de investigación y GfK apoyan el argumento a favor de la eficacia de tales medidas no convencionales en la política monetaria. El estudio proporciona importantes implicancias para los responsables políticos, y sus conclusiones podrían inspirar las políticas de los países como Italia, España o Grecia, que todavía están en estancamiento económico.

El estudio sugiere que una serie de aumentos del IVA previamente anunciados, coordinados, y escalonados podría ser una medida adecuada para elevar el consumo actual. Al mismo tiempo, la carga fiscal total de los hogares debe mantenerse constante, por ejemplo, mediante la reducción de impuestos sobre la renta. Estas medidas podrían estimular la economía en su conjunto sin poner presión adicional sobre el presupuesto público. "Sin embargo, cuando la recesión ha terminado, estas medidas deben ser revertidas", añade Bürkl. "El retorno resultante a los precios más bajos, incluso podría dar lugar a un nuevo impulso en el consumo privado".

Acerca del estudio

El estudio se basa en los microdatos de la encuesta mensual de clima de consumo de GfK sobre la disposición a comprar de los hogares privados en Alemania durante el período comprendido entre enero de 2000 y diciembre de 2013.

Los investigadores utilizaron los datos correspondientes a Reino Unido, Suecia, y Francia como control. Los datos mensuales de confianza del consumidor se obtienen de todos los países europeos y son homologados. Este procedimiento garantiza que los microdatos sean consistentes y comparables entre países. GfK encuesta alrededor de 2.000 hogares alemanes cada mes sobre temas como su propensión a comprar y la forma en que generalmente esperan que los precios cambien en los próximos 12 meses.