CHILE3D 2017: Hoy contamos todos

Entrevista a Roberto Méndez, presidente de GfK Adimark

La medición, que comenzó hace 11 años, incluyó en esta versión la visión de los niños, de inmigrantes  y  una  relación con Latinoamérica. Una trayectoria que saca una radiografía de todos quienes vivimos en Chile y da señales de una sociedad llena de contrastes pero feliz.

¿Cómo se inicia este proyecto?

Este es un proyecto que se inició hace 12 años y que tiene como objetivo ser una radio- grafía de los chilenos su faceta de consumidores. Sin lugar a dudas, el consumo es una parte de la vida que necesariamente cubre sus aspectos de persona, ciudadanos, en fin, todos aquellos que se entrelazan con el consumo. Es muy interesante cómo se ha ido expandiendo, estableciéndose CHILE3D como un referente para entender cómo han ido evolucionando los ciudadanos chilenos y últimamente incorporando una visión más en profundidad de los niños mayores de 8 años para tener una idea de su mundo, de su vida, de sus visiones como una cosa especial, con mucha prudencia, con mucho respeto naturalmente de un público infantil. Además, este año por primera vez incluimos una compa- ración de los consumidores con la situación de Latinoamérica, en alguno de los países de Sudamérica donde está GfK también presente y, por lo tanto, podemos repetir el estudio 3D en ellos, probablemente eso es lo que va a ocurrir en el futuro.

Este año, ¿qué nuevos elementos incluyó?

Es una radiografía más allá de los chilenos. Es de todo aquel que vive en Chile. Este año se les dio mucha importancia a todas las personas que se han venido a vivir a Chile. Es mucho más amplio. No se sabe el número exacto y lo tendremos con el censo, pero nosotros estimamos que probablemente sobre un millón de residentes en Chile son inmigrantes, vamos a ver lo que nos dice la cifra oficial, pero es una estimación preliminar que tenemos y es una parte muy importante del Chile de hoy.

¿Cómo evolucionaron las marcas respecto del año pasado?

Una parte muy importante del estudio son las marcas comerciales, donde se evalúa a más de 400 y el paso de los años nos ha permitido construir una robusta serie histórica. El gran tema en los últimos años es que se había producido un deterioro significativo en la valoración de las marcas, por parte de los chilenos. Los años 2015 y 2016 marca- ron una caída en la confianza de las personas, que nosotros creemos se intensificó luego del problema de la CMPC, que pensamos afectó mucho la relación de los chilenos con las marcas.

La gran noticia es que, en su conjunto, se recuperan las 400, pero no así las grandes marcas; ellas continúan su caída. Lo que está ocurriendo es que la gente está valorando y también probando marcas emergentes, marcas nuevas, diversas, y ellas, las más pequeñas, son las que están haciendo subir el promedio, pero a las grandes se les está viendo muy complicadas, nacionales e internacionales. Esto es lo que nos dice el estudio este año y bueno ahí existe un desafío para ellas.  

¿Qué resultados marcaron este año?

 Creo que el elemento más notable es el de la felicidad, una variable que se mide en el estudio, que mejoró levemente respecto del año anterior; pero cuando uno aprecia la tendencia de los 11 años de mediciones, la felicidad de los chilenos hoy día está en el punto más alto.

Esto contrasta con la visión a veces catas- trófica y pesimista que se presenta sobre la realidad del país, lo que nos muestra que las personas no experimentan una realidad catastrófica ni negativa en sus vidas personales. Tienen una visión oscura del país, del entorno, pero son positivos respecto de su realidad personal, y lo que ellos valoran en su felicidad, que no es solamente un tema económico, sino que está el tema de las relaciones personales, de la familia, la relación de pareja, en fin; sumando y restando, estamos en el momento que hemos detectado el mayor nivel de felicidad o de satisfacción con la vida, que es otra forma de llamarlo.

Es tremenda esta dicotomía que se está produciendo de que los otros están mal pero yo no me siento tan mal; podríamos resumir en eso lo que nos está diciendo este estudio, pero es interesante, porque coincide con el informe mundial de la felicidad que hizo Naciones Unidas, que pone a Chile entre los más altos de América Latina. Coincide esta visión de un país en que la gente aprecia positivamente su realidad y creo que ahí hay un mensaje para el mundo de las empresas, de las marcas, incluso para el mundo político, porque da la impresión de que el discurso político “catastrofista” o que el país se está hundiendo o indignado, descontento, no corresponde con lo que están viviendo en el día a día los chilenos.

 

Fuente: La Tercera, 14 de mayo 2017